La selección femenina concluyó su participación en las modalidades por equipos e individual. Aunque los resultados no acompañaron, las jóvenes atletas sumaron experiencia ante algunas de las mejores exponentes de la región.

Los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 colocaron a la selección femenina de Honduras frente a una exigencia considerable desde el primer saque. En la modalidad por equipos, las catrachas quedaron encuadradas junto a México, que posteriormente alcanzó la medalla de bronce, y Colombia, dos selecciones con jugadoras de amplia trayectoria internacional.
El combinado hondureño estuvo integrado por Ximena Chávez, de 13 años; Valery Godoy, de 14; Marina Matute, de 12; y Eilym Pereira, de 29. La diferencia generacional dentro del equipo reflejó también el momento que atraviesa el tenis de mesa femenino nacional: una atleta experimentada acompañando a tres jóvenes que comienzan a medirse con la élite regional.
México impuso su jerarquía
Honduras debutó ante México bajo el sistema olímpico, en el que el primer punto de cada serie se disputa en la modalidad de dobles.
Valery Godoy y Marina Matute fueron las encargadas de abrir el encuentro. La dupla hondureña intentó competir desde el inicio, pero terminó cayendo por 0-3 ante la pareja mexicana.
En el segundo partido, Ximena Chávez se enfrentó a Arantxa Cossío, una de las principales figuras del conjunto azteca. La hondureña tampoco logró contener el juego de su rival y perdió en tres sets consecutivos.
Con México arriba 2-0 en la serie, Marina Matute asumió el tercer punto ante Clío Bárcenas. La mexicana se impuso nuevamente por 3-0 y selló la victoria de su selección con marcador global de 3-0.
El nivel mostrado por México durante el resto de la competencia confirmó la dificultad del grupo que le correspondió a Honduras. La representación azteca avanzó hasta las semifinales de la prueba por equipos y terminó llevándose el tercer lugar de los Juegos.

Colombia cerró el camino por equipos
En su segunda presentación, Honduras se midió con Colombia, otro rival de importante recorrido en el tenis de mesa continental.
Para el partido de dobles, Honduras alineó a Valery Godoy y Ximena Chávez. Las catrachas buscaron mantenerse en la disputa mediante un juego dinámico, pero la dupla colombiana terminó imponiéndose por 3-0.
Eilym Pereira entró en acción en el segundo punto de la serie frente a Gabriela Campo. La colombiana controló el desarrollo del encuentro y consiguió la victoria en tres sets.
El último partido enfrentó a Godoy con Juliana Lozada. La jugadora colombiana ganó también por 3-0, con lo que su selección completó el triunfo global por idéntico marcador.
Las derrotas ante México y Colombia dejaron a Honduras fuera de la siguiente ronda de la modalidad por equipos.

Una experiencia que debe ponerse en contexto
Los marcadores fueron contundentes y reflejaron la distancia que todavía existe frente a selecciones acostumbradas a competir regularmente en torneos de esta magnitud. Sin embargo, los resultados también deben analizarse tomando en cuenta la juventud del equipo hondureño.
Marina, Ximena, Valery llegaron a Santo Domingo con apenas 12, 13 y 14 años, respectivamente. Enfrentarse a rivales de mayor experiencia, hacerlo en una competencia multideportiva y asumir la presión de representar al país constituyen aprendizajes que difícilmente pueden reproducirse fuera de este tipo de escenarios.
Eilym, la integrante de mayor recorrido del equipo, aportó la experiencia dentro de una selección que combina el presente competitivo con una apuesta evidente por el relevo generacional.
Este roce internacional permitirá a las jóvenes identificar aspectos técnicos, tácticos y mentales que deberán fortalecer de cara a futuras competencias. El proceso requerirá continuidad, preparación y más oportunidades de enfrentarse a jugadoras de alto nivel.

Sin triunfos en la modalidad individual
La prueba individual femenina tampoco dejó victorias para la representación hondureña.
Eilym se enfrentó a la cubana Fonseca y fue superada por marcador de 0-4. Marina, por su parte, disputó su partido ante la guatemalteca Linares y consiguió adjudicarse un set antes de caer por 1-4.
Valery completó la participación catracha en esta modalidad ante la también guatemalteca Moscoso, quien se llevó el encuentro en cuatro sets consecutivos.
De esta manera, Honduras cerró su recorrido en el cuadro individual femenino, después de medirse con representantes de Cuba y Guatemala.

La participación hondureña continúa
La presencia del tenis de mesa nacional en Santo Domingo 2026 todavía no ha concluido.
Marina y Valery participarán en la modalidad de dobles femenino, mientras que Ximena formará pareja con Irvin Zavala en la modalidad de dobles mixtos.
Zavala también será el representante de Honduras en la modalidad individual masculina, por lo que el país aún tendrá nuevas oportunidades de competir y sumar experiencia en la principal cita deportiva de Centroamérica y el Caribe.
Más allá de los resultados obtenidos hasta ahora, Santo Domingo representa un punto de referencia para una generación joven que comienza a descubrir las exigencias del alto rendimiento. El desafío será convertir esta experiencia en preparación, crecimiento y mejores actuaciones en las próximas competencias internacionales.


